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martes, 9 de junio de 2009

Con el dinero ajeno

Por una cuestión de autopreservación capitalista, el hombre moderno tiende a no ser generoso con el dinero propio. Trata de asegurarlo para su vejez y, en el mejor caso, para su prole. Pero con el dinero ajeno, la generosidad (y la angurria) parecen exacervarse.

Durante muchos años (desde 1993) los trabajadores argentinos acumularon ahorros en las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) soñando con una futura jubilación. El Estado Argentino, aparentemente cansado de supervisarlas, decidió apropiarse de dichos ahorros que quedaron en manos de la ANSES (Administración Nacional de la Seguridad Social). La ley fue aprobada el día 20 de noviembre de 2009.Además de esa masa de fondos, la ANSES empezó a recibir aportes jubilatorios de los trabajadores, calculados en mil millones de pesos mensuales. Con este dinero, el gobierno argentino lanzó planes de crédito para la compra de tan diversas cosas como bicicletas, electrodomésticos, autos y departamentos. No contenta con repartir dinero ajeno para fines tan honorables, la Presidente Cristina decidió salir al rescate de un empresa estadounidense, la General Motors, con 70 millones de dólares.

¿Por qué los Kirchner no venden algunas propiedades que poseen en Santa Cruz y con ese dinero ayudan a quien les venga en real gana?

martes, 21 de octubre de 2008

El choreo es la base de la fortuna

El viejo dicho "el ahorro es la base de la fortuna" ya no va más. Está viejo, descascarado, huele a húmedo, a rancio. En un país que tiene zonas con un 30% de pobres, 10% de indigentes (INDEC), donde la inflación carcome los sueldos de los menos pudientes, donde se regalan jubilaciones a los que jamás aportaron, ni siquiera vale la palabra "ahorrar". Hay que vivir con el HOY. Para Néstor y Cristina Kirchner, el hoy significa manotear cualquier dinero que el sistema haya podido acumular: reservas para pagar deuda al Club de París, fondos para construir un tren bala, ahorros jubilatorios para que entre dinero al Estado por la ventana.


La jubilación privada ya era una estafa, desde que las AFJP aceptaron sin chistar que la mitad del capital de sus afiliados fuera "invertido" en bonos del Estado Argentino (en 2005 llegaron a formar el 75% de su cartera). Estos bonos, defaulteados en 2002, canjeados al 30% de su valor en 2005 y negados sus intereses desde la intervención del INDEC en 2007, ya representaban un robo que nadie parecía ver. Pero que todos aceptan como parte la gran aventura de vivir en Argentina. Si no fuera así, ¿con qué nos divertiríamos?

El año pasado se abrió la posibilidad de elegir entre el sistema de reparto (administrado por el Estado) y el de jubilación privada (administrado por entidades privadas). Este año, el sistema privado para los K, es directamente insostenible. Tan insostenible, que hay que derribarlo. Pero no devolviendo a cada sus ahorros, lo cual sería una medida de justicia social, sino apropiándose del dinero de todos los aportantes. No vaya a ser que el Estado se pierda una mordida de 30 mil millones dólares. Un estafa muchísimo mayor que el "corralón" de Duhalde, del año 2002.

Es gracioso (por no decir lastimoso) escuchar a diputados, que a la vez son abogados "laboralistas" prestando servicios profesionales a los gremios, decir sueltos de cuerpo "no sé cómo funciona el sistema privado, pero la jubilación estatal es segura" (Héctor Recalde, Informe Chiche, canal 26, 20 de octubre 2008). Parece que el diputado Reclade no tiene madre, ni abuela jubiladas. O les pagan el 82% móvil desde siempre, y nunca tuvieron que penar por pocos $$$, ni hacer juicio al Estado por jubilaciones que violan las leyes (y hasta la Constitución). Quizás su sueldo de diputado alcance para mantener a sus ancianos sin penurias. O mejor aún, quizás hablaba del estado suizo.

2009 va a ser un año durísimo para los K. Promediando el año hay que financiar la campaña electoral que renovará diputados nacionales. Sin el aporte de empresas que trafican drogas y sin valijas rebosantes de dólares venezolanos, el horizonte es negro. Los commodities caen y el campo no va a aumentar el área sembrada porque las retenciones y sus insumos no bajan. La tasa de empleo se congeló y amenaza crecer el desempleo. El ahorro que podría haberse logrado durante los 4 meses de pelea con el campo, no están. Es imposible devaluar por riesgo a arrastrar la inflación, que apenas cede ante la crisis internacional. El INDEC no sincera sus números, con lo que el escasísimo crédito internacional se niega a volver.

Como se pregunta el economista Roberto Cachanosky: si ya está en default la deuda en pesos ajustada por CER, y ahora se expropia el ahorro individual de las AFJP, ¿qué puede detener a los Kirchner de apropiarse de todos los ahorros en efectivo del país?

El ahorro ya no vale nada. Los importante es el robo, el choreo. El choreo es la base de la fortuna K.

domingo, 8 de julio de 2007

The return of Korralito


En 2002, ante el retiro masivo de ahorros del sistema financiero argentino, el ex-presidente Duhalde dictó la peor medida de la historia económica argentina: la incautación de todos los depósitos y su canje por bonos.

En 2007, ante una economía a todas luces creciente y en franca recuperación, con reservas jamás antes registradas, el presidente Kirchner dicta una medida tan similar, que no podemos más que quedar atónitos: hacerse de los aportes jubilatorios de docentes, investigadores, jueces y diplomáticos. Con qué finalidad? Para alimentar un sistema jubilatorio que se creía desterrado: El de REPARTO.


Nunca llegaremos a entender el triste papel de las AFJP, que en lugar de defender los derechos de sus afiliados (para lo que cobraron comisiones durante años), agachan la cabeza y dicen "Si, Kirchner", como hicieron los bancos en 2002 cuando dijeron "Si, Duhalde" y acataron, temerosos, el "corralito".

Esta disposición, además de discriminatoria, no es digna de un gobierno que se jacta de dar a cada quien la justicia que merece:

¿Qué hace que un docente, que cobra un sueldo y ahorra para su jubilación en una AFJP, sea distinto a un obrero de la construcción? ¿O a un empleado de oficina?

¿Por qué un juez debe "donar" obligatoriamente sus ahorros previsionales a un sistema que ha demostrado por décadas su ineficacia para ahorrarlos y repartirlos, (ni se diga de multiplicarlos) y los demás trabajadores no?

¿Por qué debe un investigador pagar las "jubilaciones gratis" que regala este gobierno a los que jamás aportaron un peso? ¿Quizás en busca de captar votos a cambio de dinero que ni siquiera le pertenece?

La VIEJA POLITICA de la que tanto quiere diferenciarse el presidente Kirchner, no hace más que repetir sus mañas en este gobierno. Pero ahora, ni siquiera cuenta con la excusa de la emergencia, sino que apela a una nueva frase de márketing: la PROFUNDIZACIÓN DEL CAMBIO.